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desarrollo el lunes pasado una jornada de 12 hs de cortes a beneficio, la solidaridad de la gente fue desbordante , y una vez mas nos redescubrimos dándonos cuenta que todos podemos ser protagonistas de un futuro donde todos nos solidarizemos, dejando de lado nuestras diferencias ,fortalecidos ya unidos nos respetaran.El cambio debe venir desde adentro. Nicolás Fredes es un ejemplo para aquellos que se sumen en los problemas mundanos y se dejan caer por nada.NICOLÁS SOS UN LEÓN¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

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Lavado, tratamiento capilar, corte, color y manicura”. Sin vacilaciones solicitó todos estos servicios, antes de acomodarse en la butaca de la peluquería.
“Un castaño oscuro te disimularía las canas”, le aconsejó Marta, la elegante señora que se sometía a una base. “Lo voy a tener en cuenta”, respondió el caballero de cinco décadas.
En los sillones de espera, ellas leían revistas de actualidad, negocios, modas y tendencias. Ellos, preferían mirar la pantalla de la caja boba. Estaban televisando en directo Almagro-Atlético. Alicia, una llamativa mamá rubia, comentó “no cobró la posición adelantada de Cayetá y casi fue gol de Almagro. No me gusta este árbitro”.
“Está bien habilitado, picó un metro antes del último rival cuando partió la pelota”, opinó Héctor, ex futbolista de unión Aconquija y simpatizante de San Martín, que aguardaba su turno.
“Díaz es el que corre cuando parte la pelota pero no recibe el pase sino Cayetá que estaba adelantado. Después hacen una pared entre ellos. Es en la jugada previa en la que se produce el off-side”, polemizó la blonda mami, de 24 años. El experto, cauteloso, decidió hacer mutis por el foro.
Mientras le disolvían la ampolla de color en su cabellera, Carlos, el cobrizo soleado de 50 años, consultó a su ocasional compañera de espejo, quien se colocaba una crema en las manos, si conocía algún producto bueno para tapar las ojeras. La paciente y atractiva Marta, quizás para evitar un diálogo más extenso (o lance alguno), le sugirió un spa cercano a la peluquería para que se sacara esa y cualquier otra duda al respecto.
“Creo que vivimos un momento social único, una verdadera revolución de la coquetería masculina. El hombre seduce hoy mostrando sin tabúes todos sus encantos. Y un buen cuidado del pelo para evitar su sequedad y encrespamiento nunca viene mal. Al igual que una manicura para lucir las manos cuidadas, que dicen mucho de nosotros”, explicó el estilista Hernán Heredia, uno de los propietario s del salón unisex.
“Si bien es cierto el perfume es el arma de los hombres para conquistar y sentirse seguros en su desempeño en el trabajo. En el ránking de los productos que utilizamos para mejorar nuestra aparien cia le siguen el enjuague bucal, el champú y la crema de enjuague especial, el peinarse de determinada manera, la loción para después de afeitarse, el gel o el fijador y las cremas para la cara y las manos, que acá no la comercializamos”, contó Cristian Juárez socio de Hernán y también estilista de la peluquería que poseen en Lobo de la Vega al 200, enYerba Buena.
Jorge, empleado bancario y amante de las estadísticas frecuenta el salón una vez cada quince días. “Tengo entendido, según estudios científicos, que tres de cuatro hombres van a la peluquería entre una y dos veces por mes y, que a mayor edad, necesitan ir más seguido”, se justificó. Y, como para disipar toda duda, como un experto en números se despachó con otro dato:“para el 46% de los hombres, peinarse de una determinada manera les brinda seguridad, tanto en su trabajo como en una cita. Y si tienen caída severa de cabello, aumenta al 57% al momento de conquistar o presumir”.
Veraz o no, lo concreto es que “lavado, tratamiento capilar, corte, color y manicura” requieren una erogación superior a $ 100. Y el erudito Jorge se olvidó de ese detalle.
“Si bien es cierto las mujeres gastamos con frecuencia en ropa, accesorios, estética y calzado, todos estos rubros son más baratos que para los hombres, que ahora también gastan más cuando vienen a la peluquería”, sentenció María del Carmen, una de las clientes vip del salón de Hernán y Cristian.